El gran problema que tienen las linternas es que justo cuando las necesitas, están sin pilas. Yo tengo una guardada en la guantera del coche y estoy seguro que cuando realmente tenga un problema, las pilas se habrán agotado.

Eso hasta que me anime y me compre una Forever Flashlight, uno de los inventos más apatecibles que he visto. Se trata de una linterna que se carga manualmente por el usuario. Las hay de dos tipos: que se agitan (como los relojes kinéticos) y esta otra que se carga mediante un dínamo: Basta con levantar la palanquita, darle vueltas un minuto y se tiene energía suficiente para alumbrar durante 45 minutos.
Increíble que a nadie se le haya ocurrido antes.